Conoce la historia de Daniela Moreno, paciente de la Clínica Arte y Cuerpo

Paciente Clínica Arte y Cuerpo

Daniela María Moreno Gutiérrez, es una joven estudiante de publicidad, que hace 2 años decidió realizarse una mamoplastia de aumento porque quería ver su cuerpo proporcional: “Yo soy una mujer caderona, entonces quería tener mi cuerpo con forma de reloj de arena y que algunas prendas me lucieran mejor: camisas, bodys, trajes de baño y así” cuenta Daniela, quien conoció al Doctor José Alfredo Burgos, médico especialista aliado de la Clínica Arte y Cuerpo, gracias a que su mejor amiga se operó con él: “Me gustaron los resultados en ella, ella tuvo una muy buena experiencia entonces me sentí segura realizándome la mamoplastia con él” afirmó la paciente.

Daniela asistió inicialmente a una cita de valoración con el Doctor José Alfredo, en el Edificio Medical, ubicado en el sector de El Poblado. Ese día, fue acompañada por su madre y su mejor amiga, durante el encuentro Daniela se sentía muy cómoda y  el doctor le explicó en que consistía todo el procedimiento: “Hablamos de los tamaños, de los exámenes que me tenía que realizar y ese mismo día escogimos el tamaño”. contó Daniela.

Además, entre risas nos contó que el Doctor Burgos había sido muy paciente, “yo fui súper intensa, yo escribía por whatsapp, yo iba, yo llamaba, yo preguntaba de todo porque para mi era muy importante quedar satisfecha con los resultados, estaba arriesgando muchas cosas, estaba arriesgando mi vida y mi dinero” dijo Daniela, ella  quería realizarse ese procedimiento y que realmente valiera la pena, también era consciente de que cualquier cirugía o intervención quirúrgica puede tener posibles riesgos o complicaciones.

Los factores que más le generaban inquietud antes de operarse, eran el tamaño de las prótesis mamarias porque no quería que le fueran a quedar muy pequeñas o muy grandes, ya que esperaba unos resultados acordes. Otro factor era la anestesia porque no sabía como iba a reaccionar: “yo nunca en mi vida había pasado por un procedimiento quirúrgico entonces eso era lo que mas me daba miedo” sostuvo la paciente.

El día de la cirugía de Daniela fue un viernes: “Como yo vivo en Rionegro entonces viaje hasta la Clínica Arte y Cuerpo y lo que más me dio duro ese día fue el ayuno, porque yo soy una mujer que come mucho y me gusta mucho tomar agua y para mi fue muy difícil no tomar agua en todo ese tiempo” dijo Daniela.

A la cirugía asistió con su mamá, su pareja de ese momento y su sobrina, al llegar a la Clínica Arte y Cuerpo, Daniela tuvo que firmar nuestro consentimiento informado en donde resaltamos los posibles riesgos, complicaciones y el paciente acepta que el procedimiento será realizado por voluntad propia.  Estuvo en la sala de espera por un tiempo y cuenta que antes de entrar al quirófano simplemente pensaba en que quería que las cosas salieran como ella esperaba, que se había entregado a Dios, se despidió de su familia y luego ingresó: “entre a un cuarto y me hicieron las marcas con un marcador, valga la redundancia, me hicieron unas pruebas de alergia de algunos medicamentos y ya en el momento menos pensado entramos, me pusieron la anestesia y me hizo efecto en 10 segundos y ya me acuerdo cuando me empecé a despertar”        cuenta Daniela.

El Doctor José Alfredo Burgos le recomendó a Daniela, implantarse 325cc y que la prótesis fuera puesta por el pezón, la paciente afirmó que antes de la cirugía ya tenía un poco de senos, entonces le pareció un tamaño adecuado, también le generaba miedo el chuzón de la anestesia porque fue anestesia epidural y el chuzón era en la espalda: “Me dolió muchísimo, pero pues solo me generó incomodidad un momento y ya después no sentí nada” cuenta la paciente.

“Cuando me desperté de la cirugía tenía mucha sed, estaba ahogada de la sed que tenía, y sentía los pechos dormidos y sentía como si tuviera una persona sentada en el pecho, pero podía respirar bien, lo que tenía era demasiada sed, pero todavía no me podían dar nada, yo solo pedía agua o gatorade, o lo que fuera porque tenía la garganta demasiado seca, yo supongo que fue que respire por la boca toda la cirugía” dijo Daniela, al regresar a su casa fueron su madre y su sobrina quienes la cuidaron, sus amigas la visitaban ocasionalmente, pero su mamá y su sobrina estaban pendientes de todo: los medicamentos, las citas, las comidas, entre otras cosas.

El día de la cita de revisión Daniela se sentía muy contenta, sabía que tenía los senos muy inflamados y que cuando se desinflamaran iban a quedar del tamaño que ella quería: “Aún dos años después continúo muy contenta con el tamaño, pienso que se me ven naturales, acorde a mi cuerpo y a mi estatura, me gusta como se me ven en traje de baño y con ropa normal” dijo Daniela.

Muchas pacientes de las Clínica Arte y Cuerpo dicen haber sentido depresión después de cualquier procedimiento, le preguntamos a Daniela si a ella le había sucedido y nos respondió: “No, no sentí ningún tipo de depresión, pero, pues, cuando me dolía tanto y no podía pararme ni siquiera al baño, porque todos los días debía dormir sentada y con el rose al dormir, quedaba acostada completamente, pararme era un sufrimiento porque me tenían que parar dos personas, uno no puede hacer fuerza en los brazos y ahí era cuando decía, Dios mío por qué (risa) pero era por el dolor, obvio no me arrepentía”.

Daniela no siente que haya habido algo muy difícil en su cirugía y considera que fue una muy buena experiencia, incluso no cambiaría nada de su cirugía; su proceso de cicatrización fue muy bueno, ya que cuenta que el corte que realizó el Doctor José Alfredo fue muy preciso y que casi no se nota: “Se debe detallar mucho el seno para que se vea el cortecito” dijo Daniela.

Además, para nosotros era importante saber como se había sentido nuestra paciente con la atención y las instalaciones de la Clínica Arte y Cuerpo, le preguntamos y dijo: “Me sentí bien atendida, había una enfermera que era preciosa, o sea, era un amor, una miel, estuvo pendiente de mi todo el tiempo y me vistió. Yo de la anestesia me desperté muy mareada y vomité, yo estaba muy maluca, me sentía como borracha, ella estuvo pendiente de mi todo el tiempo”.

Finalmente, Daniela aseguró que volvería a realizarse otro procedimiento con el mismo cirujano porque para ella lo más importante es el cirujano y que en caso de una nueva cirugía, si el decidiera operarla en la Clínica Arte y Cuerpo, ella estaría de acuerdo porque confía completamente en él y le garantiza que la Clínica Arte y Cuerpo, brinda una buena atención y tiene las instalaciones y la tecnología apropiada para cirugías plásticas de alta complejidad.

Fotografía por: Sarah Salazar – @arena_fotografia